La Junta Directiva del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria (el Fondo Mundial) concluyó su 55.ª reunión, celebrada los días 9 y 10 de julio, tras aprobar dos medidas clave para fortalecer la gestión de riesgos y un mecanismo para facilitar un acceso más sostenible a productos de salud, con ello se afianzará la capacidad de esta asociación de generar un mayor impacto en un panorama de salud mundial que cambia rápidamente.
La reunión comenzó con una reflexión sobre los primeros seis meses de 2026. En este último año del Ciclo de Subvenciones 7, la eficiencia en la ejecución es la mayor que jamás se ha visto antes en esta etapa, a pesar de los múltiples acontecimientos disruptivos. En lo que va de año, el lenacapavir —una nueva innovación revolucionaria para la prevención del VIH— ya se ha lanzado en nueve países. Para finales de mayo, 20.000 personas habían recibido este medicamento preventivo y, para finales de junio, esa cifra se había multiplicado, alcanzando las 49.000 personas. También avanzan, en coordinación con los países y los socios técnicos, otras innovaciones para combatir la tuberculosis (TB) y la malaria, como las nuevas pruebas de diagnóstico rápido (cercanas al punto de atención) y los repelentes ambientales.
A medida que los países se preparan para implementar el Ciclo de Subvenciones 8 (CS8) (2027-2029) en un plazo reducido, se presta especial atención a las difíciles decisiones de priorización y búsqueda de soluciones intermedias que exige la disminución de las asignaciones de fondos. Las solicitudes iniciales de financiamiento incorporan los nuevos cambios estratégicos, incluida la integración de los servicios de salud para fortalecer el enfoque de atención primaria y los preparativos para cronogramas de transición explícitos: 61 componentes de enfermedades distribuidos en 35 países y tres iniciativas multinacionales dejarán de recibir apoyo del Fondo Mundial durante el GC8, y otros 21 componentes en 12 países lo harán en el Ciclo de Subvenciones 9.
“Nos encontramos en un momento decisivo para la salud mundial», afirmó Roslyn Morauta, presidenta de la Junta Directiva del Fondo Mundial. «Los países están enfrentando presiones crecientes derivadas de conflictos, fenómenos meteorológicos extremos y brotes de enfermedades, mientras que el panorama mundial de financiación se vuelve cada vez más limitado e incierto. Estos desafíos hacen que nuestra misión de poner fin a las epidemias de VIH/sida, tuberculosis y malaria sea aún más importante. Exigen que tomemos decisiones audaces, gestionemos los riesgos con prudencia y hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar a los países a construir sistemas de salud más sólidos y autosufucientes”.
Adquisiciones financiadas por fuentes distintas al Fondo Mundial
En 2025, el Fondo Mundial gestionó adquisiciones por un valor aproximado de 1.200 millones de dólares estadounidenses, incluidos 1.020 millones de dólares en productos de salud financiados mediante subvenciones para más de 80 países a través de su Mecanismo de Adquisición Conjunta. Un aspecto clave para apoyar a los países en sus procesos de transición es garantizar que sigan teniendo acceso a productos sanitarios vitales negociados mediante la estrategia del Fondo Mundial de configuración del mercado.
Con este fin, la Junta aprobó una nueva política para ampliar el acceso a productos de salud asequibles y de calidad garantizada a través de la plataforma de adquisiciones del Fondo Mundial, utilizando financiación ajena a las subvenciones de dicho organismo; de este modo, se ayudaría a los países a mantener un acceso fiable a medicamentos y productos sanitarios esenciales mientras avanzan hacia una mayor autosuficiencia. Para respaldar esta iniciativa, la Junta aprobó también un mecanismo de financiación independiente y autosostenible que introduce financiación puente para aquellos países que no pueden realizar pagos por adelantado. El mecanismo incluirá una modalidad de prefinanciación para apoyar a los países y reducir las barreras de acceso.
“Mientras los países asumen una mayor responsabilidad en la financiación de sus propios sistemas de salud, no deben perder el acceso a productos sanitarios asequibles y de calidad garantizada», afirmó Bience Gawanas, vicepresidenta de la Junta Directiva del Fondo Mundial. «La decisión de hoy está basada en una de las mayores fortalezas del Fondo Mundial, permitiéndonos apoyar a los países y a nuestros socios con la experiencia en la configuración del mercado y el poder de compra necesarios para realizar la transición hacia sistemas de salud más sostenibles y resilientes”.
Informe de Riesgo y Marco de Tolerancia al Riesgo
La Junta también actualizó el Marco de Tolerancia al Riesgo de la organización, reforzando su compromiso de tomar decisiones informadas y orientadas a generar impacto en un entorno operativo cada vez más complejo.
La Secretaría presentó el Informe Anual de Gestión de Riesgos de 2025, en el que se muestra que, si bien el Fondo Mundial mantiene su resiliencia institucional y gestionó con éxito los principales riesgos a lo largo de 2025, opera en un entorno cada vez más volátil y con mayores limitaciones, situación que se prevé que empeore en 2026.
La Junta aprobó un Marco de Tolerancia al Riesgo actualizado para fortalecer la capacidad del Fondo Mundial de tomar decisiones fundamentadas y orientadas al impacto en un entorno operativo cada vez más complejo. El marco revisado cambia el enfoque del seguimiento del riesgo a su gestión activa, proporcionando una gobernanza más clara, procesos de toma de decisiones más explícitos y una identificación más temprana de los riesgos emergentes.
CS8 estrategia de costeo y gastos operativos
El Secretariado del Fondo Mundial presentó un plan para implementar la Estrategia del CS8 dentro del límite de gastos operativos de 930 millones de dólares estadounidenses aprobado por la Junta Directiva. Con el fin de maximizar el impacto de los recursos disponibles, el Secretariado del FM propuso una estrategia de transformación de doble vía que combina medidas inmediatas de ahorro de costos —tales como la reducción de viajes, las salidas voluntarias anticipadas y la optimización de las actividades de garantía— con cambios a más largo plazo en el modelo operativo del Secretariado, incluyendo un apoyo a los países más adaptado a sus necesidades, un mayor uso de la automatización y la inteligencia artificial, modelos de servicios compartidos y otras eficiencias operativas.
Proceso de selección del director ejecutivo
La tercera actualización sobre el proceso de selección del director ejecutivo informa que dicho proceso avanza según lo previsto y con éxito desde la etapa de captación de candidatos hacia la fase de evaluación formal.
Informe de Ética
La Junta revisó el Informe Anual y el Dictamen de 2025 de la Oficina de Ética, los cuales concluyeron que el Fondo Mundial sigue contando con un sólido marco de ética e integridad, en el cual los riesgos bajo control de la organización se gestionan adecuadamente y no se han detectado infracciones éticas pendientes de resolución. El informe también destacó la necesidad de adaptarse a un entorno operativo más complejo mediante el fortalecimiento de los enfoques basados en el riesgo, el aprovechamiento de la tecnología y el fomento de una cultura de ética y rendición de cuentas en toda la asociación.
Eficiencia de la Gobernanza
La Junta Directiva debatió sobre las oportunidades para fortalecer la eficiencia del modelo de gobernanza del Fondo Mundial, a fin de garantizar que siga siendo adecuado para su propósito en un panorama de salud mundial que evoluciona rápidamente. Las deliberaciones se centraron en lograr una gobernanza más ágil, eficiente y orientada estratégicamente mediante la simplificación de procesos, la reducción de duplicidades, la clarificación de la toma de decisiones y la preservación de los principios fundamentales de la asociación: inclusión, representación y confianza.
Informe Anual de la Oficina del Inspector General
La Junta recibió el Informe Anual de 2025 de la Oficina del Inspector General (OIG), el cual concluyó que el Fondo Mundial mantiene una buena gobernanza y un control adecuado, sin deficiencias materiales que impidan el logro de sus objetivos. Asimismo, el informe señala un entorno operativo que cambia rápidamente y exigirá a la organización adaptarse mediante la priorización de la implementación, el fortalecimiento del financiamiento nacional, la agilización de sus procesos de trabajo y la adopción de un enfoque más estratégico para la gestión de riesgos en el CS8.
Evaluación y Aprendizaje
La Junta debatió sobre una propuesta de enfoque para un nuevo modelo de evidencia y aprendizaje, diseñado para generar evidencia más rápida, relevante y costo efectiva que respalde la toma de decisiones en todo el Fondo Mundial. La necesidad de este nuevo enfoque responde a las recomendaciones de una auditoría de la OIG y se centra en integrar más estrechamente la evidencia y el aprendizaje en los procesos de planificación y toma de decisiones de la organización, sin dejar de recurrir a evaluaciones independientes allí donde aporten el mayor valor. El Secretariado recibió aportaciones sustanciales para orientar la manera de avanzar en esta labor.
Ecosistema de Salud Mundial
Un panel de discusión previo a la reunión de la Junta Directiva, centrado en la evolución del ecosistema de salud mundial, reunió al Dr. Jean Kaseya (Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades), al Dr. Joe Phaahla (en representación de los miembros de la Junta Directiva de las regiones de África del Sur y Oriental y de África Occidental y Central), al Dr. Edem Adzogenu (AfroChampions/Accra Reset), a Katy Kydd Wright (Proyecto HeAR-CSO / Red de Abogacía del Fondo Mundial), al Dr. Peter Piot (Escuela de Higiene y Medicina Tropical del Londres/Panel de Alto Nivel de Accra Reset), al Dr. Bruce Aylward (Organización Mundial de la Salud) y a la Dra. Joy Phumaphi (Líder Africano de la Alianza de Malaria).
El objetivo fue debatir cómo las asociaciones de salud mundial deben adaptarse a las limitaciones fiscales, los cambios en la dinámica geopolítica y a la creciente demanda de que los países asuman el liderazgo de sus propios procesos. Los disertantes destacaron la importancia de un liderazgo nacional y regional más sólido, de roles y mecanismos de rendición de cuentas más claros y de mantener la vigencia del modelo de asociación de múltiples partes interesadas del Fondo Mundial, subrayando al mismo tiempo la necesidad de adoptar enfoques más ágiles, coordinados y liderados por los países para consolidar los logros en salud a largo plazo.
“El panorama mundial de la salud está cambiando rápidamente, pero nuestro compromiso compartido de salvar vidas permanece inalterable», afirmó Peter Sands, director ejecutivo del Fondo Mundial. «Al fortalecer las alianzas, apoyar el liderazgo de los países y centrarnos en la innovación y el impacto, podemos colaborar de manera aún más eficaz para lograr mejores resultados en salud, garantizando que las innovaciones que salvan vidas lleguen a quienes más las necesitan y maximizando al mismo tiempo el impacto de cada dólar”.
La Junta Directiva debatió sobre el rol del Fondo Mundial en un ecosistema de salud mundial en evolución, haciendo hincapié en la importancia de fortalecer el modelo operativo de la organización, profundizar las alianzas y contribuir a reformas más amplias en el ámbito de la salud mundial. El debate puso de relieve la importancia de aprovechar las fortalezas comparativas del Fondo Mundial —entre ellas la apropiación nacional, el liderazgo comunitario, la configuración del mercado y la adquisición conjunta— para reducir la duplicación de esfuerzos, reforzar la colaboración y maximizar el impacto en beneficio de las personas y comunidades a las que sirve esta alianza.
La Junta también revisó los avances en el fortalecimiento de la colaboración con socios clave, entre ellos Gavi, la Alianza para las Vacunas, con el fin de alinear mejor el apoyo a los países y simplificar el acceso a la financiación y los servicios de salud. Ambas organizaciones han identificado áreas prioritarias de colaboración, tales como la reducción de la carga administrativa, la coordinación del apoyo en materia de malaria y sistemas de salud, la exploración de enfoques conjuntos para la tuberculosis y las nuevas vacunas contra esta enfermedad, y la mejora de la eficiencia operativa. Estos esfuerzos tienen como objetivo ayudar a los países a implementar programas de salud más integrados, eficaces y sostenibles, al tiempo que impulsan reformas más amplias en todo el ecosistema mundial de la salud.
La próxima reunión de la Junta tendrá lugar a finales de octubre. En dicha reunión se seleccionará al próximo director ejecutivo y los nuevos presidente y vicepresidente de la Junta asumirán sus cargos.
