25 de abril: Día Mundial del Paludismo

Este año, en el Día Mundial del Paludismo, el lema “El paludismo cero empieza conmigo-Dibuja la línea en contra del Paludismo”  celebra el progreso logrado por un conjunto diverso de países que alcanzaron el paludismo cero desde el año 2000.   Se alienta a un mayor  número de naciones que se encuentran en  el umbral de eliminación para incrementar sus esfuerzos y a recomenzar el movimiento de poner fin al paludismo en países aún impactados severamente por esta enfermedad.

A pesar de los desafíos generados por  la Pandemia COVID-19, fundamentalmente la disrupción de servicios de respuesta al paludismo, continúa creciendo el número de países que se están aproximando – y alcanzando- la eliminación del paludismo. La Iniciativa E-2025, se centra en los 25 países que podrían progresar hacia la eliminación en los próximos 5 años si se establece una meta y una estructura  para lograrlo con el necesario  compromiso político y financiamiento sostenible.

En la Región de las Américas, el pasado 25 de febrero, la Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó la eliminación del paludismo en El Salvador. Se trata del primer país centroamericano que recibe esta certificación, y el tercer país de la OMS que consigue este hito en años recientes, tras Paraguay en 2018 y Argentina en 2019. Entre 1962 y 1973, otros siete países de la región recibieron esta certificación. En todo el mundo  38  países y territorios  ya lo han logrado.

La OMS concede esta certificación a los países que demuestran más allá de toda duda razonable que la cadena de transmisión autóctona se ha interrumpido en todo el territorio nacional durante un mínimo de tres años consecutivos y tienen fortalecida la capacidad de detectar importación o resurgimiento.

En 2019, El Salvador se unió a la Iniciativa Regional de Eliminación del Paludismo (RMEI),  organizada por el Banco Interamericana de Desarrollo con el liderazgo técnico de OPS y la participación del Consejo de Ministros de Centro América (COMISCA). La iniciativa apoya a los países de Centro América, República Dominicana, México y Colombia en un esfuerzo conjunto para eliminar el paludismo. Belice ha mantenido en cero los casos autóctonos desde el 2019.

Después de una tendencia sostenida hacia la reducción del paludismo desde 2005 a 2014, en los últimos años la Región de las Américas experimentó un incremento en el número total de casos debido al aumento  a partir de 2015, en la República Bolivariana de Venezuela, al incremento de la transmisión en áreas endémicas de países como Brasil, Colombia, Guyana, Nicaragua y Panamá y a brotes en países que estaban  avanzando hacia la eliminación (Costa Rica, República Dominicana y Ecuador). También, se observó un incremento en Honduras relacionado al aumento en Nicaragua (en áreas inter-fronterizas).  En Haití se documentó un aumento de los casos entre enero y febrero 2020 previo a la pandemia.

Durante  2020, en el contexto de la pandemia de COVID-19,  la pandemia y la transmisión de malaria coexistieron en los países endémicos. Esta situación, es especialmente preocupante en las áreas donde residen comunidades indígenas, en ciudades de la región amazónica de Brasil y Perú y en áreas de la región del Pacífico en Colombia. La situación del paludismo en toda la Región está siendo impactada por esta coexistencia, con una reducción en casos reportados de malaria en la Región de las Américas (37%).

Algunos  efectos de la pandemia  sobre las acciones de eliminación que se han identificado, incluyen:

  • Reducción de la demanda de atención por sospecha de malaria debido a las restricciones  impuestas  por la pandemia de COVID-19, como por ejemplo las instrucciones de permanecer en casa ante síntomas leves (fiebre).
  • Cambios en las redes de atención de la salud.
  • Ausencia de sospecha de malaria por parte de los equipos de búsqueda y respuesta y en los triajes de COVID-19 en las unidades de salud.
  • Reasignación del personal de malaria hacia  las actividades relacionadas con COVID-19.
  • Interrupción de las actividades de los colaboradores voluntarios (por las restricciones de movilidad de pacientes y trabajadores de salud).
  • Reducción de actividades de detección de casos por limitaciones en proveer suficientes medidas de protección personal.

A pesar del impacto de la Pandemia COVID-19, esperamos que la Región de las Américas pueda continuar contribuyendo a la Iniciativa que pretende eliminar, de aquí a 2030, más de 30 enfermedades transmisibles y otras afecciones, entre ellas el paludismo. 

Fuentes:

  • Alianza “Hacer retroceder el Paludismo (Roll Back Malaria)
  • PAHO/WHO
  • Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud. Actualización Epidemiológica: Situación de la malaria en las Américas en el contexto de la pandemia de COVID-19, 10 de junio de 2020, Washington, D.C.: OPS/OMS. 2020

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