En el Día Mundial del Paludismo

Con motivo del Día Mundial del Paludismo 2026, la Delegación de América Latina y el Caribe (ALC) se suma al lema de la Organización Mundial de la Salud que aúna esfuerzos con sus asociados para poner en marcha la campaña: «Decididos a acabar con el paludismo: Ahora podemos. Ahora debemos.» Esta campaña constituye un llamado a aprovechar el momento: para proteger vidas hoy y dotarnos de los fondos para un futuro sin paludismo.

La Región de ALC tiene una vasta experiencia de respuesta al paludismo que ha sido documentada para evidenciar sus avances hacia la eliminación del Paludismo y certificarse como libres de dicha enfermedad. Los países que solicitaron y recibieron la certificación por la OMS de la eliminación del paludismo son: Paraguay (2018), Argentina (2019), El Salvador (2021), Belice (2023), y Surinam (2025) que se convirtió en el primer país de la Amazonía en eliminar la transmisión autóctona.

Es importante señalar, sin embargo, que la lucha para erradicar el paludismo se encuentra en un momento crítico. Tras años de progreso, el impulso se ha estancado, poniendo en riesgo a millones de personas, especialmente a mujeres embarazadas y niños menores de 5 años.

Los logros obtenidos con tanto esfuerzo se ven amenazados por múltiples desafíos convergentes.

El Fondo Mundial está colaborando con socios para apoyar soluciones lideradas por los países, ayudando a que estas herramientas que salvan vidas sean asequibles y estén disponibles a gran escala, dando prioridad a las personas que más las necesitan.

Frente a las amenazas biológicas, incluidas la resistencia a los medicamentos antipalúdicos e insecticidas y la propagación de nuevos mosquitos vectores en entornos urbanos, así como factores externos —incluidos el crecimiento demográfico, los fenómenos meteorológicos extremos, los conflictos y las presiones humanitarias, junto con la disminución de la inversión— que están dejando a más comunidades expuestas y vulnerables; debemos responder con las herramientas que ya tenemos y las innovaciones de reciente desarrollo como los nuevos tratamientos de primera línea, insecticidas de última generación y repelentes ambientales.

Pero la innovación por sí sola no es suficiente, se requieren sistemas de salud y comunitarios sólidos y sostenibles para ofrecer tanto las herramientas existentes como las nuevas soluciones de forma eficaz y a gran escala. Se deben cerrar las brechas persistentes en la prevención y el tratamiento para proteger a las comunidades.

El Fondo Mundial aporta el 59% del financiamiento internacional para los programas de lucha contra el paludismo y está trabajando con sus socios para que las herramientas sean más asequibles y estén disponibles a gran escala mediante un enfoque que moldea el mercado.

Con una inversión sostenida, alianzas sólidas y soluciones lideradas por los países, podemos retomar el camino y acelerar el progreso hacia la erradicación del paludismo.