Venezuela recibirá 19.8 millones de dólares para combatir la malaria

27 de enero de 2020 (Toronto, Canadá y Caracas, Venezuela) – El 16 de enero de 2020, el Fondo Mundial envió una carta al Ministerio de Salud de Venezuela, informándole que se le asignaron al país $19.8 millones de dólares para una subvención de tres años contra la malaria. En un comunicado conjunto, Icaso y ACCSI dieron a conocer la decisión.

Esta es la primera vez que a Venezuela se le asignan recursos del Fondo Mundial. La asignación es el resultado de una decisión de la Junta del Fondo Mundial en mayo de 2019 que hizo que Venezuela, un país de ingresos medios altos (de acuerdo a la calificación del Banco Mundial) fuera excepcionalmente elegible para recibir fondos contra la malaria.[1]  La excepción se debe al aumento significativo de los casos de malaria en el país; la posibilidad que este brote  deteriore aún más la situación sanitaria, con un incremento significativo de casos en 2019; el impacto que está teniendo en la subregión y la falta de capacidad nacional para responder a este brote.

En 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que hubo 471,995 casos de malaria en Venezuela (404,492 confirmados), en comparación con 57,926 en 2010. Datos más recientes muestran que, entre el primero de enero y el veintidós de junio de 2019, se notificaron 208,027 casos de malaria en 21 estados. Venezuela ahora representa el 51% de todos los casos de malaria en las Américas. Se estima que otros 14 millones de personas están en riesgo, y el número de muertes por esta enfermedad ha aumentado casi ocho veces desde 2010.

ICASO y ACCSI aplauden la noticia de la asignación de malaria para Venezuela. El financiamiento brindará servicios de tratamiento y prevención que salvarán las vidas a miles de personas, y fortalecerá significativamente la capacidad de laboratorio y vigilancia del sistema de salud.

Sin embargo, existe una potencial y significativa brecha financiera que es motivo de preocupación. El Plan Maestro de Venezuela (que guía el trabajo en VIH, TB y Malaria con los recursos del Fondo y otras fuentes) para el periodo 2020-2021 estima que las necesidades financieras totales para los dos años en la respuesta a la malaria en Venezuela son de $ 32.3 millones de dólares americanos. Más allá de la inversión del Fondo Mundial, no hay otros recursos internos o externos disponibles. El déficit anticipado de más de $ 12.5 millones y pueden ser una de las causas de la profundización de la crisis de malaria en Venezuela y los países limítrofes.

Así también, existen barreras para la participación significativa de la sociedad civil y las comunidades afectadas preocupantes. La emergencia humanitaria en Venezuela se encuentra altamente politizada y se está utilizando como una estrategia gubernamental de represión. Ha habido redadas policiales a organizaciones de servicios contra el VIH y persecuciones y detenciones de defensores y activistas de derechos humanos. En este contexto, es poco probable que la implementación de financiamiento asignado y la supervisión de esta subvención incluyan a los múltiples actores interesados, y sean de naturaleza democrática. De hecho, la carta de asignación a Venezuela indica que “el Fondo Mundial coordinará el desarrollo de la solicitud de financiamiento”, no un Mecanismo de Coordinación de País. Se necesitan mecanismos alternativos de gobernanza del Fondo Mundial para garantizar que la sociedad civil y las comunidades participen significativamente en el diseño y la entrega de la subvención contra la malaria, en contexto de países en crisis.

Por último, se necesita más apoyo para que la sociedad civil y las comunidades para incidir y promover un pedido de rendición de cuentas al gobierno. Las lecciones aprendidas de la reciente inversión del Fondo para responder al VIH en Venezuela (otra inversión excepcional) demostró la importancia del monitoreo comunitario. La Red Venezolana de Personas Positivas (RVG+) ha documentado numerosas irregularidades en el almacenamiento y distribución de diferentes medicamentos a lo largo de 2019. Asimismo, el monitoreo comunitario aseguró que los medicamentos donados por el Fondo Mundial llegaran a las personas que viven con el VIH, tal como se aprobó. Por todo esto, debe asignarse fondos reservados en la nueva subvención para malaria del Fondo Mundial para financiar actividades de monitoreo comunitario. Otros socios también deben invertir en estos controles vitales, para asegurar que los recursos del Fondo Mundial en Venezuela se utilicen de manera efectiva, eficiente y apropiada.

Mary Ann Torres, Directora Ejecutiva de ICASO mostró su beneplácito por la solidaridad mundial hacia la crisis de malaria en Venezuela. “La asignación para malaria es una es un hito significativo en los esfuerzos sostenidos de incidencia política de expertos técnicos y activistas comunitarios de Venezuela, y sus aliados en todo el mundo”, dijo Torres. “Juntos, presionamos al Fondo Mundial para que hiciera una excepción a la política de elegibilidad. Ahora, seguiremos apoyando a nuestros socios en el país para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas por estos recursos, que tanto han costado”.

Alberto Nieves, Director Ejecutivo de ACCSI, dijo que “estamos muy contentos con la decisión del Fondo Mundial de apoyar las iniciativas contra la malaria, y proteger así las vidas de algunas de las personas más vulnerables de nuestro país. Nos complace que nuestro trabajo en el monitoreo comunitario se está valorando y nos comprometemos a continuar monitoreando la situación. También celebramos la decisión del Fondo Mundial de invertir directamente en Venezuela, donde se está produciendo la emergencia”.

“Aunque proporcionar recursos del Fondo Mundial para malaria ayudará a aliviar la situación, se necesitarán importantes recursos financieros adicionales de otras fuentes. Los recursos no alcanzarán a contener este brote.  Sumado a los necesarios cambios en la situación política. Las únicas herramientas para que la malaria pueda ser controlada de nuevo en Venezuela”, dijo Javier Hourcade Bellocq, miembro de la delegación de América Latina y el Caribe ante la Junta del Fondo Mundial.

ICASO es una organización canadiense que actúa como una voz global en asuntos de VIH que impactan comunidades diversas alrededor del mundo. Nuestra incidencia política abandera el liderazgo de la sociedad civil y las poblaciones clave en un esfuerzo conjunto de acabar con la epidemia del SIDA. Esto lo hacemos a través de alianzas de colaboración con personas y organizaciones en todas regiones y con diversos sectores, siempre con la visión de servir y empoderar a las comunidades. www.icaso.org

Acción Ciudadana Contra el SIDA (ACCSI) es una organización venezolana que trabaja para asegurar estrategias efectivas y coordinadas para proteger, promover y defender los derechos humanos de las personas que viven con VIH y otras poblaciones clave y vulnerables. www.accsi.org.ve

[1] La Política de Elegibilidad del Fondo Mundial utiliza los datos de la carga de malaria de la OMS del año 2000 para determinar la elegibilidad para los países de ingresos medios altos (ya que los datos de este período son la mejor métrica para evaluar el potencial de un país para la intensidad de transmisión de la malaria). Con base en estas métricas, Venezuela no sería elegible para recibir fondos para la malaria del Fondo Mundial. En mayo de 2018, la política se revisó para incluir una cláusula que permita a los socios técnicos recomendar a la Secretaría del Fondo Mundial que un país sea elegible para una asignación de malaria por un período de asignación específico, en caso de un aumento significativo de casos de malaria en un país de ingresos medios-altos no elegibles. Esta cláusula se invocó con éxito para que Venezuela sea elegible para la financiación de la malaria en 2020-2022.

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